Organizar una casa por completo en un fin de semana es tentador, pero rara vez dura. El orden que permanece se construye con rutinas breves y sistemas que perdonan los días ocupados.
La regla de los diez minutos
Diez minutos diarios devolviendo objetos a su lugar equivalen a más de una hora semanal sin la fatiga de una jornada completa de limpieza profunda.
- Una cesta por habitación para lo que está fuera de lugar.
- Un cajón de entrada para llaves, correo y objetos de bolsillo.
- Revisión mensual de un solo mueble, nunca de la casa entera.
Cuando el sistema es simple, la casa vuelve sola a su punto de equilibrio. Esa es la meta: no una casa perfecta, sino una casa fácil de mantener.