Un espacio neutro puede sentirse frío o profundamente acogedor. La diferencia casi nunca es el color: es la cantidad de texturas que conviven en la misma habitación.
Tres materiales, tres alturas
- Madera o bambú a nivel de mueble.
- Cerámica y vidrio a nivel de mesa.
- Textiles a nivel de piso y sofá.
Cuando las tres capas están presentes, el espacio se ve terminado incluso con una paleta mínima.